Somos treinta y nueve hermanas de nacionalidades y demarcaciones diferentes las que participamos en el encuentro de formadoras en Medellín. Realmente, estamos disfrutando de la universalidad y la fraternidad. Empezamos nuestro encuentro con la presentación de cada una y de las Demarcaciones. Comprobamos la variedad y riqueza de las diversas culturas y misiones.
Hemos reflexionado sobre los retos que la realidad presenta a la vida Consagrada hoy. Hermana Paloma Marchesi, con gran entusiasmo, nos ha iluminado en la integración psicoespiritual para viajar dentro de nosotras, crecer en la relación con Dios y poder ayudar y comprender a las formandas.
“¿Quién soy yo?” es un pregunta para que cada una respondamos con sinceridad. Ahora estamos con el tema “La persona de Jesús y su proyecto. El seguimiento de Jesús”. No es fácil, pero con la gracia de Dios podemos ser como Jesús, el Formador perfecto.
Aprovechamos algunos domingos para conocer nuestras comunidades. Hemos visitado la de Vallejuelos, Comedor Social; San Cristóbal, Postulantado; Casa Provincial; el Colegio “El Carmelo”; San José que es una institución Educativa para jóvenes víctimas droga y San Antonio de Prado, una de las casas de nuestras hermanas mayores.
¡Nuestras mayores son un gran testimonio y aporte de sabiduría para nosotras!
Somos instrumentos en las manos de Dios. ¿Qué sonido tenemos? La música es dulce cuando el instrumento tiene un sonido bueno y da alegría. Vamos a seguir a Jesús con un corazón nuevo y abierto para proclamar su Buena noticia a todos los que encontremos.
Hna. Judith Ngozi
Hna. Judith Ngozi
¡Aquí estamos, Señor,
haz con nosotras lo que quieras!